«Antes que nada, demandaré que allí siga manteniendo el placer de comer y reproducirme -qué fuerza tienen estos vocablos- aunque tenga que materializarme corporalmente unos minutos para ello; bueno, se trata de alabar tales goces, sin guasa, aunque me conformaría con ser un alado invisible, parte de un aglomerado “álmico”. Seguro que allí me sentiría perfectamente cumpliendo mi nueva y positiva función superior. Cualquiera con tal de crecer.»