Cuando supe que aquella eras tú
lo supe sin saber que lo sabía
no sé si lo supe o solo lo intuía
pero aquel sentir llenó mi espíritu.
Pasaste de largo, casi sin verme
aunque quedaste por siempre a mi lado
nunca más estuvimos separados
y yo, sin saber porqué, quedé inerme.
Que la vida es un enigma, ya se sabe
que tampoco el destino está escrito
lo sabes cuando el alma sufre, se abre.
De ternura, pasión, calma y desgarre,
todo mezclado sin orden prescrito,
se compone el amor que en verdad ame.
