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Mirando el bosque

Ante la llegada de Trump a la presidencia de EE.UU. recuerdo que Ronald Reagan constató tras su mandato: «Los líderes de opinión estaban equivocados. El hecho es que lo que llamaban radical era en realidad lo correcto. Lo que llamaban peligroso era desesperadamente necesario»

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OLE y los trampantojos

Encomendándose de todo corazón a su señora Dulcinea, pidiéndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en ristre, arremetió a todo el galope de Rocinante, y embistió con el primer molino que estaba delante; y dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia, que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo.”

Si Platón hubiera vivido en el s. XXI nos hubiera hablado del trampantojo de la caverna, en lugar del mito, dado que la realidad social que vivimos se nos presenta en su totalidad como un gran trampantojo por medio del cual un enorme colectivo de ciudadanos, encadenados de cuello y piernas casi desde su nacimiento por un engranaje mediático-político que sobrepasa a cualquier pretendido cambio de poder o devenir ideológico, generalmente conocido como “stablishment” pero que el filósofo griego calificó como “farsantes prestigiosos”, proyecta sobre el fondo de nuestras conciencias imágenes que son reflejo ensombrecido de lo que éstos pretenden que confundamos con una realidad que dista mucho de ser la que nos ofrecen.

La existencia de aquellos dos mundos, el sensible – de las apariencias – y el verdadero – de las ideas – es perceptible a cualquiera que se proponga cultivar un tanto de perspicacia y dar un repaso al panorama socio-político en que nos estamos desenrollando, que no desarrollando.

A poco que estemos dispuestos a pararnos a pensar sobre esta realidad, que no verdad, social en la que nos desenvolvemos, podremos comprobar que el trampantojo de la caverna de Platón está hoy más alejado que nunca de tratarse de un mito.

Si queremos seguir refrescando la continuidad del relato de “La República” veremos que alguien que proviene del mundo de las verdaderas ideas, trata de conseguir la liberación de aquellos que permanecen en el interior del de las sombras y el adoctrinamiento.

En España este intento está siendo llevado a cabo en los últimos años por un nutrido grupo de ilustrados que parece haber quedado postergado al más ruin de los ostracismos, aquellos que tras la denominación de “Campaña OLE, Otra Ley Electoral” vienen afanosa e incansablemente laborando por conseguir que esa inmensa mayoría de ciudadanos que creen vivir una realidad, dejen de ver sus sombras.

A algunos de los que permanecíamos en el interior del mundo de las sensaciones y de las sombras nos deslumbró la luz que este conjunto de personas, de ciudadanos, nos mostró en sus innumerables intentos de hacernos llegar al mundo de las ideas. Platón no se equivocó cuando afirmó que esta labor, esa escapada al exterior de la caverna que simboliza la transición hacia el mundo real, el acceso a un nivel superior de conocimiento era labor de los sabios, de los ilustrados, de los “aristos”. En esta realidad nuestra hemos podido disponer de la iluminación y magisterio de Lorenzo Abadía.

Pero este intento, se nos advierte por el griego, viene acompañado por un camino complicado. Conseguir llegar a este mundo real (verdad) es difícil ya que representa el paso de lo sensible a lo inteligible. Lo sucedido en los últimos tiempos en España no hace más que adverar lo atinado del análisis de Platón. Pero ¿qué tiene de malo saber la verdad que a tan pocos interesa conocer? Nada en absoluto, salvo que le puede llevar a uno a darse cuenta de que vive engañado y ponerle en la tesitura de decidir si quiere seguir estándolo o no. Es triste, pero es así.

Es cierto. Está siendo un verdadero intento platónico en el más puro sentido alegórico del término, está siendo el viaje a Ítaca de Kavafis, o el de Fernán-Gómez, aninguna parte.

Platón ya advirtió que el regreso al mundo de las sombras de los que habían sido deslumbrados por la luz, con la ayuda de los hombres sabios, el retorno a la caverna de los que han visto el sol y alcanzado la verdad, no echarán de menos su vida anterior ni los honores disfrutados, pero si pasan de la luz a la oscuridad tardarán en acostumbrarse a la penumbra y los que todavía permanecen en las sombras creerán que salir a la luz conlleva que se estropeen los ojos por cuanto no merece la pena la ascensión.

El alumbrado que ha salido de las tinieblas debe ayudar a sus compatriotas. Las tinieblas representan una existencia en la que sólo se concede valor a lo sensible. En el ámbito social y político las tinieblas representan la manipulación de la opinión pública, que se basa en la persuasión mediante lo aparente y no mediante lo real, que es más difícil de comprender.

Pues bien, ¿Hasta qué punto toda esta metáfora ha cobrado carta de naturaleza en la campaña OLE? Pues hasta el punto de que en un desmesurado afán de ayudar a los menguados a ver la luz e intentar hacerlos salir de su trampantojo, se inicia el cervantino mito de la lucha contra los “molinos de viento” y, a sabiendas de que en realidad se trata de molinos, no se duda en arremeter, lanza en ristre, a todo el galope de Rocinante contra el primer molino que estaba delante, y después a otro, y luego a más sin considerar tan siquiera el riesgo de que de repente “dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia, que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo.”

Y es que en esta ocasión son en realidad gigantes y no molinos de viento.

Justo Coll Villanueva.

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¿Monarquía parlamentaria o República jacobina?

Y TAMBIÉN #OtraLeyElectoral

¿PARA QUÉ NECESITO UN REY?

«Felipe VI es un hombre sereno y formado… …y en mi opinión es el único dique que nos queda frente al disparate y el putiferio en que puede convertirse esto si nos descuidamos un poco más. Se lo dije una vez: es usted un asunto de simple utilidad pública, señor. Que no es poco, tratándose de España. La delgada línea roja. Dije eso y sonrió como suele hacerlo, bondadoso y prudente. Y todavía lo quise más por esa sonrisa.»

Arturo Perez-Reverte.

OLE

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DEMOCRACIA, EN CUARENTENA

Después de más de cuarenta años de democracia sin que el sistema electoral haya soportado la más mínima modificación, es necesario pararse a reflexionar y tomar distancia para echar una ojeada sobre la situación actual de la política en España.

Habiendo dejado atrás los años de “cuarentena” no está de más someter también a ella a la LOREG.

Aunque promulgada en 1985 su connotación con la Constitución del 78 es más que evidente. La sociedad española del primer tercio del siglo XXI no es, ni de lejos, la misma que la del último cuarto del XX. Los jóvenes de hoy no vivieron aquellos momentos y los más mayores viven una realidad muy distinta.

¿Qué es necesario hacer? Pues de entrada un análisis sereno y pausado. Un análisis sobre la calidad de nuestra democracia que, aunque instaurada y consensuada durante la transición (1975-1978), ha ido adquiriendo con el tiempo una evidente debilitación, no siempre por los efectos del calendario sino también por causa de los pactos entre los partidos que se han ido consolidando como hegemónicos, así como por el funcionamiento intrínseco del Parlamento en su visión más amplia y genérica.

2007Elections

Ya desde un principio, los propios partidos políticos ignoraron la prohibición del mandato imperativo consagrado en la Constitución. Posteriormente se quebró, deliberadamente, la independencia del poder judicial al quedar el nombramiento de los magistrados del Consejo General en manos de los partidos ganadores en cada legislatura. Si a todo esto le añadimos el hecho, ya clamoroso a todas luces, de la dependencia de los diputados, cuya libertad política queda a merced de los jefes de filas de su partido en lugar de hacerlo desde el mandato (no)recibido de sus electores como consecuencia de las candidaturas contenidas en listas cerradas confeccionadas en la organización interna del partido de turno, la debilidad de nuestro sistema democrático, la debilidad en suma de nuestra democracia se hace más que evidente.

El sistema de listas cerradas es una de las trabas que el actual sistema electoral nos presenta y que, indubitablemente, limita – si no anula – nuestra capacidad de elegir a nuestros representantes en la institución que corresponda. Un profesional médico, abogado o arquitecto sale de la facultad con un título acreditativo de su presunta capacitación y al menos jurídicamente está legitimado para ejercerla. Un político sale de las urnas gracias a su inclusión en una lista confeccionada por el partido y solo si podemos elegirlo, diputar-lo, directa y personalmente tendremos la posibilidad de evaluar su capacidad y talento, solo así estaremos participando realmente en un sistema democrático.

Nuestro” presidente es elegido por los diputados, por el poder legislativo, en suma, al contrario que en otros países en los que es elegido por los ciudadanos en un proceso electoral diferenciado: otra limitación a la auténtica y única democracia real posible al quebrar el principio de separación entre el poder legislativo y el ejecutivo.

Por último, se le llama Poder Judicial, no porque juzga según la ley en un Tribunal o en un Juzgado, eso no sería poder sino facultad, sino porque se supone que la alta jerarquía judicial debe poder impedir que se produzcan injerencias de los otros dos poderes ejecutivo y/o legislativo en la propia función, por lo que necesita ser una corporación independiente.

¿Con qué independencia el Consejo General del Poder Judicial va a proceder al nombramiento y ascenso de Jueces y Magistrados si la designación de sus componentes depende a su vez del Parlamento?

Deviene pues imprescindible que la sociedad civil transmita a los propios estamentos de la oligarquía política que nos gobierna la necesidad de someter a consideración un replanteamiento de todo el sistema electoral, desde la provincia como distrito hasta las listas cerradas como método. Y este sometimiento debe contemplar, sin necesidad de ninguna propuesta concreta de salida, cuatro principios básicos:

A.: Una persona un voto

B.: Vínculo entre el ciudadano y el electo.

C.: Potenciar el acceso del talento a la política.

D.: Equilibrio en la representatividad de las sensibilidades de los ciudadanos de los distintos territorios.

Tal es el proyecto que defiende la plataforma de #OtraLeyElectoral, promovida por un conjunto de ciudadanos, libres, independientes y comprometidos exclusivamente con la democracia y refrendada por una larga lista de personalidades que han ratificado su apoyo al mismo y cuyo contenido es fácil de comprobar en www.otraleyelectoral.es y que mantiene un criterio totalmente transversal, sin ninguna ideología subyacente y con el firme compromiso de no transformarse nunca en un partido político.

La Ley electoral es materia constituyente y como tal compete a los ciudadanos su instancia. Cambiar la Ley electoral es fundamental para conseguir una sociedad de ciudadanos libres e iguales. Nuestra sociedad ha cambiado y sus reglas deben cambiar. La integridad de nuestra democracia está bajo mínimos por causa de la partidocracia. El voto de cada ciudadano es un contrato, un mandato con su representante y debe quedar claro con quién lo firma.

Es necesario conceder más poder a los ciudadanos. Es necesaria Otra Ley Electoral.

JUSTO COLL VILLANUEVA.
Abogado

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DEMOCRACIA DE CRISTAL

DEMOCRACIA DE CRISTAL

Desde que en 1978 estrenamos Constitución, aprobada por una abrumadora mayoría en el referéndum del 6 de diciembre, todos creímos que a partir de ese momento viviríamos en una democracia. Nuestro deseo de salir de un Gobierno autoritario, en el que carecíamos de la más absoluta libertad política, nos abocó a asumir el nuevo sistema nacido de aquella Constitución.

Por razones de calendario, todos los españoles que estén por debajo de los cincuenta años carecen de una imagen que les recuerde la sociedad española de entonces, pero no importa, en tiempos de manipulación de memorias históricas la mía, al menos, la conservo intacta.

Cuando escribo estas líneas – abril de 2020 – casi cuarenta y dos años después no tengo ninguna duda de que aquel sistema instauró una democracia de cristal y voy a explicar por qué.

Desde la promulgación de la Ley Constitutiva de Cortes, de 17 de Julio de 1942, un tercio de la Cámara (Procuradores en Cortes) se elegía de entre la autoridad municipal (Alcaldes por designación del Jefe del Estado) y la Organización sindical (sindicatos verticales adeptos al régimen) otro tercio, llamado el tercio de familia(1) se proveía mediante un mal llamado voto popular, mientras Franco designaba al resto, cuarenta Procuradores conocidos como los cuarenta de Ayete.

El régimen se autodefinía como una “Democracia Orgánica”. Evidentemente, por mucho que pretendamos edulcorar la descripción, aquello era una dictadura, (2) y tales antecedentes nos hacían pensar a la población española que salíamos de ella para entrar en una democracia, pero el tiempo ha demostrado que se trataba de un espejismo, de una ilusión óptica como la que voy a describir a continuación. No importa qué edad tenga el lector de estos párrafos, solo la suficiente para analizar y evaluar las afirmaciones que voy a verter a continuación diseccionando la realidad de nuestro sistema político.
Intentaré, en lo posible, huir de tecnicismos y de conceptos jurídicos para llegar al lector con el lenguaje más llano que me sea posible, aunque a veces me resultará inevitable no hacerlo.

diputado

LISTAS CERRADAS:
No creo que sea necesario explicarlas, son las papeletas que cada partido político o coalición electoral pone a nuestra disposición en los comicios conteniendo una relación de personas, candidatos, cuya identidad y orden decide el propio partido o coalición de acuerdo con sus estatutos internos. A tenor del número de votos que vaya recibiendo esa lista, (número de papeletas introducidas en la urna computadas mediante la llamada Ley D’Hondt que no voy a explicar aquí porque no altera mis conclusiones) irá adquiriendo la condición de electo cada uno de los incluidos en ella por riguroso orden correlativo.

Desde el momento que es la jerarquía del partido la que decide quién va en la lista y qué lugar ocupará en la misma, yo – votante – no puedo decidir si a un determinado candidato deseo elegirlo o no, o si deseo darle preferencia en el orden.

Ésta es la primer traba que el actual sistema electoral nos presenta y que, indubitadamente, limita nuestra capacidad de elegir a nuestros representantes en la institución que corresponda. Un profesional de carrera sale de la Facultad con un título acreditativo de su “supuesta” capacitación y al menos jurídicamente está legitimado para ejercerla. Un político sale de las urnas, y sólo si lo podemos elegir, (diputar3) directa y personalmente tendremos la capacidad de discernir y por tanto de poner en valor su talento. La inclusión de su nombre en una lista definida por el jefe de filas del partido no nos garantiza la ideoneidad, capacidad y seriedad de ese candidato.

VOTO SINDICADO:
La Constitución Española de 1978 establece en el artículo 67. 2 que los miembros de las Cortes generales no estarán ligados por mandato imperativo. Esto significa que el diputado tiene plena libertad para votar cada propuesta legislativa de la forma que estime pertinente, siempre acorde con el interés general y con su proyecto político.

La prohibición del mandato imperativo presupone que los votantes son el cuerpo electoral cuya tarea es elegir a la Cámara, pero debe ser el libre debate en el Parlamento la condición necesaria para la adopción de una decisión coherente con el interés nacional que exige la más absoluta libertad del diputado, que no puede verse coartada por el perturbador mandato de sus superiores orgánicos en el partido de turno, dejando así a salvo el cumplimiento del programa electoral con que se haya presentado a sus electores. Si algún mandato debe ser cumplido inexorablemente es el recibido de éstos a tenor de los compromisos adquiridos.

Sin embargo, desde la primera legislatura que comenzó el 23 de marzo de 1979 bajo la presidencia de Adolfo Suárez, ya se instauró la sistemática de los propios partidos políticos de lo que se dio en llamar la “disciplina de voto” – voto sindicado – por la cual todos los Diputados que habían formado parte de la candidatura de un partido votaban en las sesiones del Congreso de acuerdo con las instrucciones que daba el portavoz de ese grupo, ¡mandato imperativo prohibido constitucionalmente!
Son por tanto los partidos políticos los primeros infractores de una Constitución que habían jurado (o prometido) cumplir y hacer cumplir.

AUSENCIA DE SEPARACIÓN DE PODERES: (4)
– El Poder Legislativo, en España el Congreso de los Diputados con revisión en segunda Cámara por el Senado.
Es el único de los tres poderes básicos del Estado en el que podemos influir los votantes solo de forma muy relativa, como hemos visto antes a través de las listas cerradas, pero ahí termina nuestra débil participación. Hasta dentro de cuatro años o hasta la convocatoria de nuevas elecciones.

– El Poder Ejecutivo, en España el Presidente del Gobierno y sus ministros.
Como todos sabemos por experiencia “nuestro Presidente» es elegido por los diputados, por el poder legislativo en suma, al contrario de otros países en los que es elegido por los ciudadanos en un proceso electoral diferenciado: otra limitación a la auténtica y única democracia real posible que requiere una total separación entre el legislativo y el ejecutivo.
¿A mi Presidente no lo puedo votar yo si luego le tengo que llamar «mi Presidente»?

– El Poder Judicial, en España el Consejo General del Poder Judicial, (CGPJ), y dos subramificaciones: el Tribunal Supremo, (TS) y el Tribunal Constitucional, (TC).
El CGPJ tiene entre sus amplias funciones las de gobierno y administración interna del tercer poder del Estado: el nombramiento y ascenso de Jueces y Magistrados, prohibiciones e incompatibilidades; la inspección de Juzgados y Tribunales, y el régimen disciplinario judicial.
Al TS le compete, entre otras funciones, la de juzgar a los diputados y políticos “aforados”, (persona que goza del derecho, en caso de ser imputado por un delito, de ser juzgado por un tribunal distinto al que correspondería a un ciudadano no aforado. Hay cerca de 250.000 aforados en España.)
El TC es competente esencialmente, entre otras funciones, para determinar si una Ley o un artículo de la misma infringe alguna norma constitucional.

Todos los miembros de estas tres altas instituciones judiciales son designados mediante pactos entre los grupos parlamentarios con presencia en el Congreso. Ninguna capacidad de elección para los ciudadanos.
Se le llama poder judicial no porque juzga, según la ley, en un Tribunal o en un Juzgado (eso no sería poder sino facultad) sino porque se supone que la alta jerarquía judicial debe poder impedir que se produzcan injerencias de los otros dos poderes ejecutivo o legislativo en la propia función, por lo que necesita ser una corporación independiente.

– ¿Con qué independencia el CGPJ va a proceder al nombramiento y ascenso de Jueces y Magistrados y ejercer disciplina judicial, si la designación de sus propios componentes dependen a su vez del Parlamento?
– ¿Con qué independencia el TS va a juzgar criminalmente a los aforados, si su propia composición está en manos de los partidos políticos?
– ¿Con qué independencia el TC analizará la constitucionalidad de las Leyes que emanan del mismo Poder Legislativo que ha decidido quiénes lo componen?

¿Es, o no, una democracia de cristal la que tenemos en España? Y de cristal en su doble acepción metafórica, porque se nos presentó en su día como un cristal de color verde esperanza, haciéndonos creer en un sistema democrático y porque está confeccionada con unos elementos tan frágiles que la acaban convirtiendo en una verdadera partidocracia: gobierno de los partidos y sus estructuras. Una oligarquía de partidos en suma.
La necesidad de modificar en profundidad este sistema, por evidente, se torna imperiosa.
Veánlo, entenderán por qué pinchando aquí. OLE

Richard Vaughan nos cuenta qué es la REPRESENTACIÓN POLÍTICA y cuáles son sus EFECTOS REALES

Y si no, juzgue el lector si he hecho alguna afirmación que no se corresponda con la realidad política que vivimos.

Joël Heraklión Silesio.

1.- «tercio» era la forma convencional de referirse a la representación orgánica de las «entidades naturales» consideradas los únicos cauces posibles para la expresión de la voluntad popular (familia, municipio y sindicato)

2.- Desde la década de los 60, se le comenzó a llamar vulgarmente una “Dictablanda”

3.- Destinar, señalar o elegir a alguien o algo para algún uso o ministerio.

4 .- Principio político según el cual las funciones legislativa, judicial y ejecutiva del Estado deben estar separadas, como poderes independientes, para limitar así las facultades del gobierno y proteger los derechos individuales. El poder legislativo decide el contenido de las leyes generales. El poder judicial aplica las leyes generales a los casos particulares. El poder ejecutivo, aparte de hacer efectivas las decisiones de los otros dos poderes, maneja la administración de recursos del país y atiende al bienestar de sus ciudadanos.

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ALGUNAS DISTOPÍAS DE LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA

Vaya por delante que he creído oportuno rectificar a tiempo el título de este artículo, preponiendo el adjetivo indefinido “algunas” ya que me he percatado de que seguramente no seré capaz de identificarlas todas. Al margen de la definición que nos ofrece la Real Academia, el concepto de distopía([1]) se ha usado en distintas áreas o escenarios conceptuales, como puede ser el arte, la medicina, o la política, campo este último al que me voy a ceñir y en el que quiero puntualizar que manejo la distopía como el riesgo de soportar los peligros potenciales de las ideologías, prácticas y conductas ominosas sobre las cuales se erigen algunos comportamientos de nuestras sociedades actuales.

No voy a entrar en el funcionamiento interno de los partidos políticos, donde podríamos encontrar no pocas de ellas, y no voy a entrar por tratarse de entidades privadas parcialmente reguladas por el derecho público pero cuyo funcionamiento interno es prerrogativa de sus propios órganos de gobierno, por cuanto su actividad queda fuera de la consideración de este artículo.

Sin embargo, en el sistema democrático español, abiertamente oligárquico, se evidencian ya varias de las distopías anunciadas.

Acudamos a la Constitución española vigente en cuyo artículo 67 se ordena que: «Los miembros de las Cortes Generales no estarán ligados por mandato imperativo», de donde se deduce que cada diputado electo es libre de decidir su voto en conciencia al emitirlo, ya sea de forma afirmativa, negativa o absteniéndose.

No obstante, la Ley de Partidos de 27 de junio de 2002([2]) habla en su artículo 8º, 5, c) de la obligación de los afiliados de “Acatar y cumplir los acuerdos válidamente adoptados por los órganos directivos del partido» lo que implica consecuentemente que deberán votar en el sentido que la dirección decida.

Primera distopía a destacar: que una Ley postconstitucional conserve una norma emanada de sus dos precedentes preconstitucionales, y que eventualmente pueda entrar en conflicto con un mandato constitucional al no respetar la libertad de voto (o de conciencia) de sus afiliados. Resulta innecesario, por evidente, enfatizar el hecho de que ningún partido haya mostrado la más mínima inquietud por ajustar esta normativa a la Constitución, esperando casi veinticuatro años para publicar una Ley en la que pase desapercibida su probable inconstitucionalidad.

Siguiendo en esta línea, es reiterada la jurisprudencia del Tribunal Constitucional que impide al partido revocar a un parlamentario en el supuesto de incumplimiento del mandato imperativo, pero sí admite la posibilidad de que se le aplique una sanción interna a tenor de los propios estatutos del partido. De alguna manera el alto tribunal considera que el mandato constitucional de voto de conciencia, como no podía ser de otra manera, está por encima de la disciplina de partido.

Sin embargo, esta reiterada línea jurisprudencial no deja de resultar un tanto desconcertante si nos atenemos a algunos de los fundamentos en los que basa su criterio. Desde 1983, el Constitucional protegió a los diputados al señalar que «el cese en el cargo público representativo al que se accede en virtud de sufragio no puede depender de una voluntad ajena a la de los electores, y eventualmente a la del elegido». Insiste en distintas sentencias que el Acta de Diputado es propiedad del electo y no del partido, y su cese solo puede depender de “los electores” o de su propia decisión. Analizando con calma estos pronunciamientos, resulta distópico que se atribuyan facultades de decisión a los electores, que tan solo pudieron insertar en la urna una papeleta con lista cerrada, elaborada por el propio partido, y a la par asignarles una facultad de revocación de la que legalmente carecen. Como diría Pasternak, ¿alguien puede atarme esa mosca por el rabo?

Diga lo que diga el Constitucional, la realidad del sistema oligárquico que impera en España evidencia que el único y verdadero propietario del acta es el partido político que confeccionó la lista y no el votante que carece de capacidad para seleccionar o discriminar dentro de esa lista a quién quiere elegir (diputar) y a quién no. Es algo así como de sentido común. Tanto más cuanto que si el electo incumple la disciplina de voto va a ser sancionado a tenor del reglamento interno ya que la jurisprudencia, absurdamente, le impide al partido rescatar el Acta.

Alguien puede pensar que yo estoy a favor del voto en conciencia y en contra del mandato imperativo, pero nada más lejos de la realidad. Mi posicionamiento a este respecto es mucho menos convencional que la doctrina imperante. Mi postura es que el votante debe adquirir esa facultad de revocar o rescatar el acta de un electo que incumple de forma grave ese mandato imperativo con que se le eligió. Cuando un ciudadano desea que alguien le represente en el poder legislativo, debe tener la capacidad real de designar de forma indubitada quién quiere que le represente, es decir, tiene que emitir el voto a favor de una persona y no de una lista, ni siquiera de una lista abierta que también va a ser elaborada por un partido, una coalición u órgano independiente. El acto de diputar implica, según el DRAE, destinar, señalar o elegir a alguien para algún uso o ministerio y ello tiene que llevar asociado el mandato imperativo si queremos en su momento ejercer el derecho de revocación. Es en este sentido que propugno una modificación de la Constitución, así como del sistema electoral vigente.

Estoy por supuesto en contra de todas esas distopías relatadas, pero para conseguir eliminarlas es necesario que la ciudadanía tome conciencia de ellas, eleve su nivel de conocimiento del sistema electoral español que debilita sensiblemente la democracia y que por último deje de pensar, en contra de las distopías, que la elección por distritos unipersonales sea una utopía. Es el que conocemos en nuestra corriente como Diputado de Distrito. CAMBIEMOS EL PARADIGMA.

Joel Heraklión Silesio

([1]) DRAE: Distopía: Representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana.
([2]) Curiosamente, la vigente Ley de Partidos, publicada casi 24 años después de la Constitución, mantiene la misma frase que sus dos leyes – preconstitucionales – precedentes, la de 4 de diciembre de 1978 y la de 14 de junio de 1976: Son deberes fundamentales… …cumplir los acuerdos válidamente adoptados por sus órganos rectores.
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FLORILEGIOS 2016

El Genio de la Libertad (Dumont)

El Genio de la Libertad (Dumont)

El amor es la expresión emocional y socializada del sexo, mientras que éste es tan solo la socaliña de la vida para garantizar su propia subsistencia.

La política de hechos consumados: la dinámica más utilizada para llevar a cabo reiterados incumplimientos de normas eludiendo ser sancionado.

Vivir con total consciencia de nuestra capacidad de error nos lleva a estar más seguros de las conclusiones que alcanzamos, tras meditarlas.

No son los deportistas-artistas evasores los que tienen problemas con el fisco, somos el resto de ciudadanos cumplidores los que lo sufrimos.

En política, como en la vida, si tus convicciones son firmes no es excusable renunciar a ellas por alcanzar el poder o mejorar estatus social.

Cuando hallas a tu interlocutor en un nivel cultural inferior y tratas de rebajar el tuyo para no herirlo no te importe ser tú el lastimado.

Cuando la edad avanzada te alcanza corres el riesgo de comprobar que todo lo que no conseguiste fue consecuencia del miedo a no conseguirlo.

Vive cuestionándotelo todo sistemáticamente, te ayudará a despejar dudas, a salir del error y a vivir con la humildad de saberte equivocado.

Como si de la línea del tiempo se tratara, la opinión pública ha invertido la dirección del calificativo peyorativo fascista al de populista.

Acracia: ningún hombre es digno de juzgar a otro ni de disponer de su vida. El juez es un subproducto del poder para su propia subsistencia.

Si no lees tendrás que creer lo que te digan. Si lees aprenderás por ti. Si lees mucho discernirás lo que no necesitas aprender de lo que si.

La irresponsabilidad de quienes ignoran sus propias incapacidades y creen tener las soluciones, les inducen a asumir responsabilidades que sufrimos todos.

Hay personas que nunca tienen tiempo porque administran el que tienen para todo lo que necesitan. Otras simplemente no tienen tiempo de nada.

Mi abuelo, hombre sabio donde los hubiera, siempre decía que el papel era tan sufrido que se dejaba poner lo que fuera. Igual que las RRSS.

Mentir permite al prójimo la libertad de elegir entre creer o caer en la mentira. Engañar envuelve a la víctima anulando su libre albedrío.

Si a mí me halaga ser reconocido por quienes me conocen sin necesidad de darme a conocer ante quienes me desconocen ¿Es inteligencia emocional?

El conflicto es una de las formas más genuinas de la convivencia. Gustavo Bueno «España frente a Europa»

El mundo real, post-paradisíaco, en el que alguien cometió un error y trató de inducir a los demás a incidir en otro análogo para reconciliarse consigo mismo.

Generalizar al emitir una opinión no es otra cosa que asegurarse de cometer múltiples errores y ofender a quienes por lo general no conocemos.funcionalismo filosofico

Respetar una opinión – estar dispuesto a admitir que otros la mantengan – no obliga a compartirla. Si la compartes has dejado de respetarla.

La prensa en la mente, como el capital en economía, debe realizar una labor social. Cuando se piensa con el corazón se hierra con la razón.

Cuando a la verdad la consideramos irreverente la travestimos bajo una edulcorante mentira. La socialización de la hipocresía está instalada.

El ecléctico puede llevar la sobrecarga de ser el enemigo común de todas aquellas ideologías cuyos elementos comunes trata de hacer confluir.

No hay titular de derechos que no sea objeto de obligaciones. Los tribunales garantizarán el respeto de aquellos y el cumplimiento de éstas.

Hay un sector seudo populista y cobarde que disimula su españolismo, su condición taurina, su socialismo histórico y aplaude el nacionalismo.

Solo se puede sentir la soledad cuando te hallas rodeado en medio de un tumulto. Cuando estás solo es cuando puedes constatar que eres único.

Ensimismarse mirando el propio reflejo ante el espejo, obstruye nuestra visión. Hay que abstraerse mirando por la ventana la cruda realidad.

Cuando la verdad formal en una sentencia está muy alejada de la verdad material en la realidad, lo de administrar justicia queda en entredicho.

Cuando uno se da mucha importancia, la puede desgastar tanto que corre el riesgo de perderla. Solo conservará la que le otorguen los demás.

En el fondo la verdadera tragedia de la vida está en tener que mantener la sonrisa ante la propia tragedia. Resulta enormemente triste.

Las cuestiones morales implican un conflicto de valores que exige un uso cuidadoso de la razón. La obediencia a otra mente es muy peligrosa.

La función de la RAE con respecto al lenguaje es la de «pulir cera». Darla es misión del vulgo. Las instituciones nunca crearon las lenguas.

Lo que antes fue futuro, hoy es presente y mañana será pasado, pero eso viene sucediendo segundo a segundo. Nada se detiene, todo es fluir.

Hasta que la humanidad no considere lo identitario como un accidente geográfico y no como un rasgo diferenciador no progresará adecuadamente.

Las verdaderas amistades peligrosas son las que mantienen tu amistad mientras sigan creyendo que ellas están por encima de ti, en casi todo.

Eliminar nombres de calles de corte sectario sustituyéndolos por otros, también sectarios pero de signo contrario ¿es o no un contrasentido?

Yo, como taurino de pro convencido y amante de los animales propongo que se le cambie el nombre a “Despeñaperros” por ser vejatorio para ellos.

Hace tiempo que he eliminado la palabra «podemos» de mi léxico personal. Ahora digo: podríamos hacer tal cosa o ir a tal sitio. Salud mental.

Si se tiene clara la abstención ante un posible nuevo gobierno y se afirma públicamente no puedo entender que se espere a la segunda vuelta.

No hay que temer a los fracasos. Casi todos son el germen de los futuros éxitos. El riesgo es consustancial a la vida, es su entorno natural.

La formación de un gobierno en minoría no debería depender del apoyo de los ideológicamente próximos sino del sentido común de los políticos.

Pues yo sigo pensando que el día que se desmantelen las fronteras de todos los países del mundo se acabará con el problema de la inmigración.

Si JM Aznar no resucitó al Montesquieu que remató Felipe, lo del control del poder judicial no era de izquierdas sino de partidos oligarcas.

Todos mis compañeros de partido gozan de mi amistad y simpatía pero no creo en la capacidad de algunos para gestionarlo al margen del nivel.

A los taurinos les pasa con José Tomas lo que a los antitaurinos con la tauromaquia: el sentimentalismo les deforma la realidad, se contagian.

Es preferible resistir a quien no soportas que soportar a quien no resistes. No es cuestión de conceptos sino de actitud ante el incómodo.

Ser libres de tener opinión propia es respetable pero no todas lo son. Hay quien fuerza la realidad para hacer prevalecer la suya sobre otra.

Si mantienes tu criterio ignorando que tu argumento es el más débil estás abocado a ser el perdedor en la dialéctica. Rectifica para vencer.

Mantener tu ética personal íntegra, protegida, a prueba de balas, te permite mantener un amor propio fortalecido resguardado de todo egoísmo.

El éxito requiere tesón y sacrificio, saber dónde debes invertirlo requiere claridad de ideas y mejor conocimiento de las propias facultades.

Aún no sé si lo mío es timidez o vergüenza pero sigo sin querer aparecer en listas electorales (internas o externas). Sigo sintiéndome libre.

Desde que está mal visto salir fumando en las series televisivas españolas todos salen bebiendo. El alcohol acabará sustituyendo al tabaco.

Deberíamos mirar al presente reflexionando sobre el recuerdo de lo que ha sido el pasado para ser capaces de proyectar un futuro más fecundo.

Cuando el de arriba prefiere ascender al amigo en lugar de al competente acabará pronto-tarde fracasando o cayendo en un espantoso ridículo.

La pasión por encontrar la verdad ha de ser mayor que el temor a afrontar las terribles consecuencias que en ocasiones conlleva encontrarla.

2007ElectionsCuando a un partido dictatorial le votan cinco millones de españoles la pregunta es ¿Se equivocan esos votantes, o son todos anti demócratas?

Solo la duda me ofrece garantías de veracidad. Lo dijo el filósofo, dudar es pensar y pensar es existir. La duda es el método, existir el fin.

Se tilda de políticamente incorrecto a quién expresa su opinión al margen del auditorio. No consideraré una invitación adonde no pueda serlo.

Cuando ante una situación clara alguien me dice que tiene que pararse a pensar no sé si es lento en el discurso o está meditando como mentir.

El indocto trata de imponer sus peregrinas convicciones ignorando los fundados razonamientos de quienes se apoyan en informaciones veraces.

Si tu protesta no la formulas en el lugar idóneo y en el momento oportuno, quedará como quejido de dolor en solitario que a nadie alcanza.

Alguna autoridad debería establecer sobre la obligatoriedad del uso de las cookies en la web que una vez aceptada ésta no fuera reiterativa.

Son tantos los españoles acostumbrados a pagar sin IVA y a mentir sobre la edad que les parece natural que los políticos mientan sin dimitir.

Aquellos que piensan distinto de mí no tienen por qué ser mis enemigos como algunos de los que piensan como yo tampoco son siempre mis amigos.

La excelencia está próxima a la utopía. La labor bien hecha, aunque con deficiencias, lo es siempre que no sea humanamente posible mejorarla.filosofia de la mente

La memoria es un gran instrumento al servicio del raciocinio al que podemos sacar mucho partido siempre que no se malgaste con banalidades.

Respetar a una persona es hablarle como a un ser humano libre, no como a un ser dependiente por su pertenencia a una determinada comunidad.

El papel de la cultura al presente debería consistir en proporcionarnos herramientas intelectuales para progresar y morales para sobrevivir.

Cuando no me pronuncio sobre un acontecimiento o propuesta no debe entenderse falta de atrevimiento o pusilanimidad, es solo desconocimiento.

Hay que permanecer en la duda para encontrar las respuestas necesarias, pero cuando uno empieza a comprender las cosas es hora de marcharse.

La historia, como hecho del pasado, hay que dejarla atrás. El progreso implica renovación y superación de viejos hábitos nada edificantes.

La libertad de conciencia no otorga al devoto de cualquier religión el derecho a coaccionar ni atentar contra nadie o a reclamar privilegios.

El equilibrio biológico se mantiene gracias a la depredación que unas especies mantienen sobre otras. Los humanos estamos fuera de ese control.

Los avances científicos han evidenciado muchas de las mentiras sobre las que se asienta la sociedad sin que por ello cambien los paradigmas.

La esencia de nuestro pensamiento se compone de lo que sabemos, de lo que creemos y de lo que deseamos, por ello es tan difícil ver la verdad.

Cuando afirmo algo o manifiesto una convicción, lo importante no es que lo que yo diga sea lo acertado, sino que coincida con lo que pienso.

La imaginación es una cualidad que conviene cultivar desde la razón y el equilibrio. Usada sin control nos puede llevar a un cataclismo.

Si consigues exponer tu idea o mensaje en 140 caracteres, sin necesidad de usar apócopes o letras viudas, demuestras gran capacidad creativa.

Si – por reivindicar lo que crees justo – creas una víctima, solo consigues que crezcan sus adeptos y que tu reivindicación devengue injusta.

Las ovejas no necesitan del pastor, es éste quien trata de conseguir un rebaño en el que ellas dejen de ser libres.

La inexperiencia nos lleva a correr riesgos innecesarios. La madurez nos proporciona serenidad ante el peligro. Pero no es cuestión de edad.

Cuando quien pretende defender las creencias, ideas o convicciones en las que honradamente cree, pierde la compostura, cae en el fanatismo.

Tomar decisiones a destiempo, tempranas o tardías, es como sembrar en terreno baldío. Antes hay que preparar el terreno, abonarlo y cuidarlo.

Toda convicción nace con la duda, florece con la reflexión y madura con la acción. Cultivar esta planta desarrolla el intelecto y la persona.

Cómo saber de antemano si una causa está perdida aunque esté sostenida empecinadamente por quien la abandera contra la opinión de la mayoría.

Solo los que han intentado pintar un cuadro, componer una canción o escribir una novela sin conseguirlo, saben del verdadero valor del arte.

En los círculos en que me muevo en política siempre estoy fuera del tiesto, nunca pienso lo que digo… ¿será porque solo digo lo que pienso?

Confundir la educada modestia de quien habla con su candidez, simpleza o ignorancia es un error en el que cae quien carece totalmente de ella.

Creo haber conseguido llegar a la vejez con la conciencia limpia, no obstante es conveniente mantenerla en remojo para evitar que se mancille.

Cuando alguien habla despectivamente de los españoles, lo hace de mí y si él lo es, también de él mismo. Solo él queda en entredicho. Yo no.

Quien, para destacar, trata de impedir que otras personas de su entorno destaquen por encima de él, ciertamente acaba destacando solo en eso.

Todos los políticos piden altura de miras unos a otros mientras cada uno sigue mirándose al ombligo. Y los que la tienen han sido expulsados.

De profundas dudas fructificaron mis más consistentes convicciones. A pesar de ello continúo dispuesto a reconsiderarlas permanentemente.

Ni la amistad debe condicionar mi capacidad de confluencia con la opinión del amigo, ni mi discrepancia con él debilitar una sólida amistad.

La palabra demagogia siempre ha tenido mucho más éxito que el vocablo democracia. Este último es muy popular, pero el que siempre se lleva el gato al agua es el otro.

No sé si la humanidad va a llegar a tiempo de explicar por qué estamos aquí, el porqué del universo, antes de que desaparezcamos como género.

Los que pudieron haber nacido y no lo consiguieron se libraron de la muerte. Los que finalmente nacimos ni siquiera nos libramos de la vida.

Quien tiene un sentido trascendente de la vida ignora que hay personas a las que es necesario sobornar para que le tomen en consideración.

El tiempo que necesitamos dedicar al ocio y al sustento, reduce sensiblemente la capacidad de reflexión para alimentar nuestro intelecto.

La vida es solo un parche entre dos infinitudes: el puente colgante que une el nacimiento con la muerte.

Vivimos en un mundo que pende del poder de las palabras y no de los actos donde lo que prospera es un falso lenguaje que cautiva a las masas.

La honestidad te garantiza la verdadera amistad. El verdadero amigo implica que esa honestidad se mantenga en un recorrido de ida y vuelta.

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RESUCITAR A MONTESQUIEU

Durante muchos años Alfonso Guerra no desmintió haber sido el autor de la ya célebre frase “Montesquieu ha muerto”, que desde la promulgación de la Ley del Poder Judicial de 1985 se le vino atribuyendo, hasta que en su libro “Dejando atrás los vientos: Memorias 1982-1991” lo negó con estas palabras: “Maticé que la separación de poderes comprende al poder legislativo, judicial y ejecutivo, pero que en la época de Montesquieu no había siquiera posibilidad de concebir un tribunal de garantías constitucionales, pues su muerte se produce muchos años antes del desarrollo del derecho constitucional». En el contexto del propio libro manifestó que esta frase había sido malinterpretada por algunos periodistas para, desde ella, obtener el titular que desde la aprobación de la primera Ley postconstitucional del aborto de 1985 (Ley Orgánica 9/1985, aprobada el 5 de julio) hasta la publicación de su libro se le había atribuido, desviando así la atención hacia una norma distinta de la que le dio la opción para pronunciarla.

 Hoy resulta indiferente tanto el hecho de no haberla desmentido antes, para favorecer quizá su propia popularidad mediática ya muy pronunciada, como el de haberla negado en sus memorias, quizá también para provocar un efecto márquetin que incrementara sus ventas.

 Y digo que resulta indiferente porque, de facto, en el sistema constitucional español tanto algunas asociaciones de jueces como algún partido político, en especial UPYD, han denunciado y mantenido la falta de independencia tanto del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) como de los dos máximos tribunales de él dependientes, el Tribunal Supremo y el Constitucional, por lo que cabe convenir que la metafórica frase de la defunción montesquietana atribuida a Guerra se ha convertido en una realidad jurídico-constitucional del Estado español actual.

Efectivamente; esta situación, que en estos tiempos resulta ya innegable, deviene paradójica cuando observamos que el principio de la separación de poderes se ha visto desvirtuado también en el funcionamiento interior de los partidos políticos. Allá cada cual con su cada cuala, pero a mí me interesa especialmente uno, UPYD, actualmente sujeto a un proceso de reorganización interna con el objetivo de reconducirlo a un resurgimiento externo tan necesario, por imprescindible, en el panorama político actual.

Hace algún tiempo, durante un proceso de elecciones internas a un nuevo Consejo de Direccción, hubo en liza cuatro candidaturas que pretendieron asumir sus funciones cada una de ellas con planteamientos dispares en muchos puntos y confluyentes en otros, dentro de una amalgama de propuestas que hizo muy difícil la confluencia, al menos, de algunas de ellas.

Pero yo quiero resaltar aquí un hecho que debería tenerse en cuenta, un hecho que en los pasados procesos internos de constitución de órganos de gestión y en los de primarias a listas autonómicas ha sido característico de la Comunidad Valenciana, aunque quizá haya proliferado este hecho en otras autonomías, como así se ha comentado, empero carezco de los datos puntuales para afirmarlo con rotundidad.

Lo cierto es que hay un sentimiento muy generalizado entre gran parte de la militancia de base de institucionalizar esta división de poderes en los propios órganos internos, es decir hay un sentimiento muy acusado de “resucitar a Montesquieu”.

Sin citar nombres voy a relatar estos hechos reales en el ámbito de la Comunidad Valenciana a la que yo pertenezco. En febrero de 2014 se celebraron elecciones al Consejo Territorial de la Comunidad Valenciana a la que concurrieron tres candidaturas. Dos de ellas, más potentes en razón de los resultados, las voy a identificar como candidaturas A y B. Como he advertido no voy a citar nombres, aunque los medios de comunicación los airearon suficientemente.

Una de ellas, digamos la A, incluyó en su formación a un militante muy mediático que pretendía, como así lo dijo en todos los actos de su campaña, controlar el Consejo Territorial para garantizarse la composición de las listas electorales en los siguientes comicios, los autonómicos de 2015. La otra, la B, pretendía lograr el triunfo para, al menos en teoría, dejar en libertad a las bases para tomar tales decisiones.

Resultado, venció la lista B claramente, lo que significó – si hacemos una interpretación de la voluntad de los votantes – que no deseaban un Consejo Territorial “controlador” de las listas electorales.

Pero he aquí que, cuando llegaron las primarias para 2015, el militante mediático que perdió en su candidatura al Consejo Local, ganó las primarias internas a cabeza de lista de las autonómicas, mientras el candidato del Consejo Territorial – el propio Coordinador que venció en las elecciones orgánicas – perdió en estas últimas.

Mensaje claro del electorado: separación de poderes entre los órganos internos del partido y los órganos institucionales que accedan a los comicios.

montesquieu2Esta opción, no siempre compartida por todas las candidaturas, debería ser tenida muy en cuenta por los delegados del próximo III Congreso nacional, analizando con detenimiento cuales son las opciones que cada candidatua ofrece.

Resucitemos metafóricamente a Montesquieu cuanto antes, comenzando por los propios partidos políticos.

Joel Heraklión Silesio

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FUNCIONALISMO Y FUNDAMENTALISMO DEMOCRATICO

Entre la estructura de la mente y la estructura del cerebro hay una gran distancia y mucho confusionismo.

filosofia de la menteHoy sabemos, gracias a nuestro inefable Ramón y Cajal y su “teoría de la neurona”, que nuestro cerebro está compuesto por innumerables células almacenantes de información y, gracias a los estudios que sus sucesores nos han regalado, que con las comunicaciones que establecen estas neuronas a través de las sinapsis somos capaces de recibir, almacenar, elaborar y editar conceptos, ideas y pensamientos.

Pero hemos evolucionado de tal manera que las máquinas, las computadoras, e incluso los “pequeños” chips inteligentes como los de un móvil, hoy rebautizado como Smartphone, han llegado a cotas en las que parece que nos superan en esta labor. Sin embargo esta tecnología ha llegado a incidir en campos antaño reservados al ámbito del pensamiento como la filosofía y es ahí donde aparece el concepto de “Funcionalismo filosófico” o “Funcionalismo computacional”, llegando a comparar algunos pensadores dos ámbitosfuncionalismo filosofico tan extraños como son la mente humana y los circuitos electrónicos.

No es de extrañar pues que por este camino, con el cada vez más pujante fundamentalismo democrático – como advierte Gustavo Bueno en su visión de lo que él mismo identifica como “pensamiento Alicia” – nos estemos viendo abocados de forma vertiginosa a perder consciencia (que no conciencia) de nuestra propia naturaleza, tanto en el plano individual como en el social.

España está inmersa en un verdadero tsunami, no ya financiero y económico, sino social y político. Estamos asistiendo a escenarios que escapan a lo racional, afirmaciones y propuestasel-objetivismo-y-el-subjetivismo que también parecen propias de poblaciones en las que la cultura y el conocimiento todavía no ha alcanzado el nivel mínimo que estimaríamos para considerar a tal conjunto social como “culturalmente equilibrado” – que no ya avanzado – así lo estamos viendo a poco que escrutemos en las encuestas electorales y sus cocineros, en los mensajes que ruedan por los noticiarios de la televisión y por las rotativas de la prensa.

Solo a título de ejemplo, sin entrar en mayores puntualizaciones:

¿Qué dirían ustedes de la decisión adoptada por una población anglosajona que pretende a través de la mayoría estadística una reforma educacional para instaurar como obligatoria la enseñanza del Diseño Inteligente? Les dejo el enlace a la noticia para que no crean que me lo acabo de inventar ([i]).

Pues bien, de seguir por este camino, un buen día veo a los pasajeros de un autobús decidiendo por mayoría en qué esquina tiene que girar el conductor o a la tripulación de un barco – o de una aeronave – decidiendo a qué puerto o aeropuerto debe dirigir el capitán su navío.

([i]) http://www.microsiervos.com/archivo/ciencia/diseno-inteligente-en-inglaterra.html