Avatar de Desconocido

CUATRO ESTACIONES

PRIMAVERA

Niña de ojos verdes y tristes que en tu niebla escondes
dime porqué lloras, ¿por el mundo raro que existe?
dime porqué lamentas tu vida y estás tan triste
¡ojos de mil colores! no sufro que al cielo implores

Vente niña conmigo, vente ¡ojos de mil colores!
tus ojos me enamoraron en cuanto pude verte
tu tristeza me inundó cuando pude conocerte
vente niña conmigo, vente ¡ojos de mi colores!

El rigor de tu mirada, el rubor de tus mejillas
la frescura en tus labios, han al mundo obnubilado
ven conmigo al futuro, deja el pasado olvidado
si has nacido para vencer ¿porqué tanto te humillas?

Vente niña conmigo vente ¡ojos de mil colores!
conserva tu alma limpia que nadie la pueda manchar
sal de tu foso temprano, vente conmigo a escapar
vente niña conmigo, no sufro que al cielo implores

Mi amor te ofrezco sincero, no te preocupe mi edad
vengo de un duro fracaso que quebró a mi pesar
es necesario, si algo termina, que vuelva a empezar
haré que nuestro amor traspasar pueda la eternidad

Ojos de mil colores

Vente niña conmigo, vente ¡ojos de mil colores!
esa pena que exhibes marcada a fuego en tu frente
quiero súbito borrarla, sacarla de tu mente
vente niña conmigo, vente ¡ojos de mil colores!

VERANO

Mar y arena, cielo y amor, juntos en limpia playa
vivimos libres, solos, únicos, enamorados
destruimos el mundo que nos hubo lastimado
creando futuro, buscando luz donde la haya.

La pasión, la ternura, el fuego, la dicha y frescura
todo aquello que un triste mundo nos quita y nos niega
consiguió crear un edén con luz que al odio ciega
dando frutos que cuidamos con amor y ternura.

Marea viva que el equinoccio de otoño avanza
hacia el verano que el dulce y sereno amor cultiva
tratando de arrasar el bloque de lasca bruñida
hecho con cautela, con celo, lleno de esperanza.

Vaivenes de envidia malsana profanan la orilla
no hay triunfo si de la lucha la necedad es causa
vivimos nuestro profundo amor sin prisa, sin pausa
paso a paso, pié a pié, hora a hora, milla a milla.

Mar y arena, cielo y amor, juntos en limpia playa
nos esperaban en cada momento de libertad
acunaban y mecían aquel amor de verdad
protegiéndolo de ataques de nociva calaña.

Tiempo lejano y feliz en el que floreció el huerto
tiempo de paz y respeto, creando un bello jardín
con dos flores muy bellas, él un clavel, ella un jazmín
regados con tacto y cariño, con todo denuedo.

Mar y arena, cielo y amor, juntos en limpia playa
vivimos libres, solos, únicos, enamorados
destruimos el mundo que nos hubo lastimado
creando futuro, buscando luz donde la haya.

OTOÑO

Torbellino de emociones que nuestra paz invade
galopando desbocado, arrollando enloquecido
pretendes construir y dañas un amor destruido,
el odio, la envidia, el egoísmo, el todo vale.

Pusiste en jaque la paz, agotaste mi paciencia
quebraste mi equilibrio, mi bonanza diste al traste
tu ceguera y ambición consiguió que me ofuscase
y tu enconada lucha debilitó mi conciencia.

Al no ganar la batalla en la guerra no cesaste
turbulencias, acicates, mal tono, interferencias
enfados, zancadillas, fuego amigo, represalias
demasiado tiempo duraron, nunca te cansaste.

Las heridas quedan, aunque cicatricen y sanen
mi conciencia está tranquila y permanece impoluta
guardo el ánimo sereno sin variar la conducta
dicen que el tiempo asienta lo que los vientos levanten.

Pero mi ángel me esperaba con bálsamo e incienso
limpiando mis heridas, arropándome en su pecho
sufriendo mi desdicha por lo que no había hecho
mis sentimientos se estimulan siempre que lo pienso.

Suerte tuve al tener un barco esperando en el puerto
conociendo que él me acompañará en todos mis viajes
siempre atento, vigilante, impidiendo el abordaje
bogando firme, librándome de un destino incierto.

INVIERNO

Perfumadas flores de otoño que envuelven mi invierno
conservando su dulce aroma y su intenso resplandor
marchitada su raíz, manteniendo el fragante olor
venciendo primaveras y estíos de duro averno.

Ocultando sus orígenes ¡todos lo ignoraban!
guardé en arcano secreto aquel amor tan hermoso
crucé resuelto el abismo con paso silencioso
viviendo en el exilio de una calle abandonada.

El pasado dejé atrás aparcado y entristecido
por un turbulento ensueño del que mi alma despertó
lamentos, tristezas, rencores, mi ausencia propició
jamás podré perdonarme los yerros cometidos.

Juventud inexperta, olvidada, imberbe e inocente
que vives queriendo renovarlo todo sin sentido
sin saber que antes otros tampoco lo han conseguido
rechazas lo heredado por creerlo diferente

En realidad el pasado a menudo se repite
avanzando paso a paso, sin dejarnos conseguir
aquello que añoramos y queremos perseguir
sintiéndonos fracasados al fallar cada envite.

Perfumadas flores de otoño que envuelven mi invierno
abrazándome con ternura, ofrendando su calor
derraman mullido lecho donde reposa mi amor
venciendo primaveras y estíos de duro averno.

Avatar de Desconocido

ESTÉTICA DE UN TRIUNVIRATO

Avatar de Desconocido

LOS ESCALONES DEL OCASO

Y allí estaban los muertos,
Los escalones bajando
Esperando unos a otros
Mientras se estaban quemando.

Y allí estaban los muertos,
Junto al Ganges esperando
Mientras sus pies enjugaban
Con el agua, con las manos.

Y allí estaban los muertos,
Con sus ropajes tapados
Entre dos sedas envueltos
Sobre dos cañas echados

Y allí estaban los muertos
Su lento turno aguardando
Troncos de leña apilados
Con llamas purificando

Los cinco vimos aquello
Los cinco petrificados
Sin salir de aquel asombro
Sin entender lo pasado.

Y allí estaban los muertos
Junto al Ganges esperando
Entre dos sedas envueltos
Sobre dos cañas echados.

Alboraya, 7 de abril de 2025

Avatar de Desconocido

GENÉTICA

¿Porqué no siento mi dolor?
si eso no es de ser cobarde?
Nunca hurté ninguna opción
nunca rechacé ser padre
no es genética la cuestión
solo hay que ser responsable.

Así la vida lo quiso
a mí me fue inevitable
nunca osé pedir permiso
a tan natural embate
seguí la norma sumiso
sin orillar desenlace.

Genes en el caos sumidos
que aún nadie los selecciona
con los dos brazos tendidos
tengo esta mi ansia de honra
tengo alerta mis sentidos
pero no es ni aquí, ni ahora.

Con mi vida dí su vida
con mi amor su crecimiento
sin dolor sentí la huida
de aquel desmoronamiento
la angustia noté crecida
pero acallé el sufrimiento.

Otros por mí porfiaron
plenos de respeto y amor
porque así lo entendieron
sin someterlo a condición
sintiendo orgullo paterno
junto a filial admiración.

La última de mis hijas fue
la que enderezó mi ruta
lo hizo tan sólo con nacer
así salí de la gruta
así vi la paz florecer
y agradecí la permuta.

Caóticos genes sufridos
que nadie intentó escoger
me tienen el alma en vilo,
¡no son capaces de entender!
su orgullo les ha vencido
y les impide comprender.

Ser padre con autoridad
es sin duda necesario
reconocer la realidad
no es ser autoritario
aunque moleste la verdad
sufrirla no es voluntario.

Que es necesario vivir sé
sin beberla con exceso
sea cual sea el suceso
hay que pararse a comprender
convivir es sólo eso
ser capaz de al otro entender.

No me duele la distancia
al fin es norma en la vida
me pudre la indiferencia
y sentir mi alma agredida
sin cometer negligencia
mal juzgarme sin medida.

Genes en el caos sumidos
que aún nadie los selecciona
con los dos brazos tendidos
tengo esta mi ansia de honra
tengo alerta mis sentidos
pero no es ni aquí, ni ahora.

Alboraya 28 de marzo de 2025

Avatar de Desconocido

ABANDONADO

Te pretendí y primero me ignoraste.
Me dijiste que solo era tu hermano
que nunca me verías como amante.
No, la culpa no estaba de tu lado.

Yo te miraba sin apenas verte.
Nunca debí haberte amado tanto.
Viví pensando en quererte siempre.
Creí en ti ¡Estaba equivocado!

Pensaste que aún podrías amarme.
Que no debías haberme ignorado.
Volviste tu mirada para hallarme.

Ya era tarde. ¡Un nuevo amor encontrado!
De infiel y falso quisiste culparme.
Ya que, de ti, no estaba enamorado.

Meditación en el tiempo

¿Yo te dejé? No ¡Tú me abandonaste!
Nunca me dí cuenta hasta aquel instante
En que quedé solo, aunque no te fuiste
En que no estabas, viéndote delante.

Nunca me entendiste, nunca me amaste.
Solo viviste pasiva a mi lado.
No vibrabas de amor al abrazarte.
Para ti era trivial, era obligado.

Cuerpos limpios, cuerpos inexplorados.
Durante diez años, cuánto respeto.
Diez años sin sabernos equivocados

Vivir, sufrir, mantenernos despiertos.
Aprender por el camino andado.
Qué pocos, en vivir, son los expertos.

Avatar de Desconocido

MIS VENTANAS

El aire de mis ventanas
que tanto quiere mi viento
me filtra olores que siento,
perfumando la mañana.

Niñez, que asoma un instante
con sopor de adolescente
de juventud displicente
de madurez anhelante.

Quisiera parar el tiempo,
revisarlo,
suprimir aquel momento,
tan aciago.

El aire de mis ventanas
que tanto quiere este viento
viendo las flores del tiempo
que blanquearon mis canas.

Imagen generada con IA

Niñez que asoma y repite
errores inevitables
estancias inhabitables
miasmas de aquel pupitre

¡Cuánto esperas la madurez!
Tanto, cuanto la deseas.
Tanto que te desespera
estar lejos de la vejez.

Y hoy, final de mi era,
¿repasando?
Debo eludir tanta espera
anhelando.

El aire de mis ventanas,
que tanto quiere mi viento
viendo las flores del tiempo
que blanquearon mis canas.

Madurez endurecida
reposo de anciano saber
riqueza para no perder
lucro de toda una vida

Eres mi mejor tesoro
acumulado.
Ese, y el amor que adoro,
enamorado.

El aire de mis ventanas,
que tanto quiere mi viento
me filtra olores que siento,
al despertar la mañana.

Avatar de Desconocido

ESTOY DESPIERTO

El momento se acerca
No, no es cierto
Él está quieto
Soy yo el que se mueve.
No, no es cierto
No estoy en movimiento


Pero algo se mueve
Cuando algo se acerca
Aunque no haya movimiento
Sólo hay espera, sólo hay tiempo
No hay espacio, no llega el momento

Pero el momento se acerca
No, no es cierto
Él está quieto.
Yazgo en mi lecho y espero
Pero ¿Qué espero
Si nada viene, si no me muevo?

Y espero y espero
Espero que llegue el momento
No, no es cierto
No es un momento
Es el acontecimiento

Espero que ocurra
Que suceda, aunque no venga
Espero alcanzar el sueño.
No, no es cierto
Porque yo no avanzo
No me muevo.

Es sólo cuestión de tiempo
Y no sé cuándo pasó
No sé cuándo llegó
Sólo sé que ahora veo y oigo,
Ya estoy despierto.

Avatar de Desconocido

Gustavo Bueno a cuatro años de su muerte

Enlazado desde Miércoles, 02/Sep/2020 Lino Camprubí El Mundo

Ayer, 1 de septiembre, Gustavo Bueno hubiera cumplido 96 años. Me pide Fernando Palmero una semblanza del filósofo a cuatro años de su fallecimiento. Agradezco la oportunidad de recordar a mi muy querido abuelo, maestro y amigo. Como ciudadano interesado en las ideas filosóficas que organizan, lo queramos o no, nuestras interpretaciones y reinterpretaciones del mundo que nos rodea, acepto muy honrado el reto de valorar el lugar de la filosofía de Gustavo Bueno a fecha de 2020.

Pero cuatro años no son suficientes. Sirven, eso sí, para constatar que la obra de Bueno sigue viva tanto explícitamente como implícitamente en ámbitos muy diversos. Explícitamente, desde algún que otro monográfico dedicado a su filosofía a innumerables menciones en artículos académicos y periodísticos, pasando por intentos de apropiación política de uno u otro signo. Y luego están los interminables (y a veces fructíferos) debates en las arenas de Facebook, Twitter y Youtube.

La presencia implícita de la filosofía de Bueno se percibe por su parte en la importante influencia cultural de varias de sus ideas y distinciones teóricas (pese a que quienes las usan a menudo no nombren su procedencia).

A pesar de todo esto, quien haya leído con calma algunos de los libros más complejos y ricos de Bueno no podrá evitar la sensación de que la presencia de su filosofía es a menudo superficial y no hace justicia al verdadero alcance intelectual de sus ideas.

La verdad y coherencia de una obra filosófica están lejos de ser los únicos factores que explican su difusión y popularidad social; condicionantes sociológicos que el autor podrá tratar de aprovechar, pero nunca logrará controlar, juegan también un papel decisivo. Aquí entran, entre otras variables, las modas culturales y académicas del momento, los posicionamientos políticos en un tablero usualmente polarizado y, en el caso de un maestro de tantas generaciones, los discípulos y su capacidad de engranar (o no) con importantes medios de difusión cultural.

Los discípulos de Gustavo Bueno suelen ser conocidos como buenistas. Pero su heterogeneidad formativa, social, ideológica y filosófica hace sencillamente imposible tomarlos como un todo uniforme.

Hace falta una teoría del follower y su relación con el influencer. En nuestro caso, a algunos les atrae el Gustavo Bueno más mediático y polemista o el chispeante erudito. A otros alguna teoría concreta (a menudo reducida a cliché ideológico) que pueda otorgar una aureola filosófica a su cosmovisión previa sin exigir mayores indagaciones.

Que conste que el Gustavo Bueno más militante no tenía ningún problema con este uso pragmático de su pensamiento, al menos mientras estuviera al servicio de una causa por la que, en un momento dado, él creyera que merecía la pena, como Sócrates, bajar a la plaza pública y mancharse de barro.

Tres ejemplos. En las décadas de los 60 y 70 Bueno fue compañero de viaje del combativo Partido Comunista español, pese a importantes divergencias en sus concepciones sobre el Estado, la economía o la naturaleza. En sus célebres participaciones en programas de televisión de los años 70 y 80 se alineaba a menudo con cientifistas agnósticos frente a sacerdotes y curanderos, sin necesidad de airear demasiado la ontología de su ateísmo esencial ni su teoría de las ciencias como cierres categoriales. Ya entrado el nuevo milenio, su defensa razonada de la unidad de España frente a amenazas internas y externas le granjeó tantos enemigos como lectores de ocasión. Se habló de un «giro a la derecha», a pesar de que Bueno trituró el dualismo izquierda/derecha en dos libros que cada día ganan en actualidad.

Aún así, las doctrinas filosóficas en general, y las de Bueno en particular, adquieren su verdadero peso en tanto forman parte de un sistema lo más coherente posible. Gustavo Bueno tenía opiniones, como todo el mundo, pero procuraba fundamentarlas lo más posible en teorías filosóficas sustentadas en las ciencias y otros saberes prácticos.

Bueno llamó «materialismo filosófico» a su sistema de pensamiento. Ese rótulo tiene al menos dos siglos de antigüedad y fue de uso común entre los marxistas de Lenin en adelante, aunque Bueno lo adoptó en los 70 precisamente para distanciarse del materialismo soviético (que aunaba el materialismo histórico de Marx y el materialismo dialéctico de Engels).

Para evitar esa generalidad, en sus últimos años Bueno acuñó el rótulo más específico «materialismo discontinuista». En su sentido filosófico, el materialismo suele identificarse con el monismo reduccionista. Sin embargo, el materialismo de Bueno se opone tanto al dualismo espiritualista como al monismo materialista. Siguiendo una tradición potente pero a veces olvidada, se trata de un materialismo inclusivo extremadamente rico y fecundo. Con sus característicos rigor lógico y dominio de la historia de la filosofía, Bueno fue extendiendo este sistema a campos como la antropología, la teoría política o la bioética, entre otros.

Llegamos con esto a los lectores más sistemáticos de Gustavo Bueno. Afortunadamente, entre los continuadores, críticos y enmendadores de la obra filosófica de Bueno hay diversas interpretaciones. Ni siquiera la Fundación que lleva su nombre, y que tanto ha hecho por difundir su obra, quiere ni puede marcar la línea oficial de interpretación, si es que algo así tuviera sentido. Como toda escuela filosófica que en la historia haya sido, el materialismo discontinuista o se basa en el debate crítico y la revisión o cae en el dogmatismo.

Los criterios para determinar qué formulación del sistema del materialismo discontinuista es la más sólida los marca la discusión misma. Para ello hay que reanudar los cabos que inevitablemente dejó sueltos el propio Bueno, aunque ello exija cortar algún que otro nudo gordiano. Hay, además, que actualizar su filosofía manteniendo el interés por la realidad cambiante que siempre mantuvo el maestro. Y, sobre todo, hay que medir sus teorías con teorías alternativas en los grandes debates filosóficos nacionales e internacionales que se desarrollan en la actualidad. Y para eso hacen falta más de cuatro años.

Lino Camprubí es escritor y profesor de Filosofía en la Universidad de Sevilla. Entre otros es autor de Los ingenieros de Franco (Editorial Crítica).

Avatar de Desconocido

LOS QUE NO CREEN

Según José Antonio Campoy, los test para el Coronavirus no sirven para nada.
Según Jaigarr Quantic Paintic estamos bajo una hipnosis colectiva.
Para Javier Villamor Cantera el Nuevo Orden Mundial es el origen de todo lo que está sucediendo ahora en el mundo.

Para Iker Jiménez, el Gran Cerebro de la RED ha transformado al ser humano y a la sociedad, cada uno coje de ella lo que le sirve y no venga nadie a cambiárselo que le declarará su enemibo.

Me parece un documento digno de ser conservado.

Joël Heraklión Silesio

¿Qué pasa cuando uno sabe lo que es (como persona) y los demás creen que no es como él mismo cree?